El Ciego

El ciego
 

Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía: 

"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO". 

Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. 

Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. 

Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. 

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. 

El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito. 

El publicista le contestó: 

"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras". 

Sonrió y siguió su camino. 

El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: 

"HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA"


Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera. 

Te deseo un Feliz Día... y ten en mente que todo cambio, renueva día a día tu vida... 

Lo difícil es encontrar nuevas estrategias para lograr respuestas diferentes. 

Decía Einstein: 

"Si hace lo que siempre ha hecho, obtendrá los resultados que siempre ha obtenido" 

Bastante obvio, tanto que se nos olvida..


Una linda leyenda del verdadero Amigo



  1. El amigo ama en todo momento; en tiempos de angustia es como un hermano.  (Proverbios 17:17
  2. El que perdona el pecado, busca afecto; el que lo divulga, aleja al amigo. (Proverbios 17:9)

La leyenda del verdadero amigo


Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. 
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: 

HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. 

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. 

El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. 

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: 

HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA. 

Intrigado, el amigo preguntó: 

¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? 

Sonriendo, el otro amigo respondió: 

Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.