En el hueco de su mano, segura estas!



Jesus dijo: Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna y nunca pereceran, ni nadie podra arrebatarmelas de la mano.
Mi Padre que me las ha dado, es mas grande que todos y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar.
El Padre y yo uno somos.
Juan 10:27-30