Sin Disfraz ni Mascaras delante de Dios

Hoy en dia es tan natural imitar a otras personas, deseear lo que ellas tienen, vivir como ellas, y hasta deseamos lucir como ellas.
Me atreveria a decir que la Mayoria de las personas tienen varias personalidades, la que presentan en el area de trabajo, otra detras de la puerta de su casa, con sus hijos y espos@, y otra distinta en la Iglesia y con los amigos.
Pretendiendo ser felices sin descubrir realmente quienes son, cual es el verdadero yo entre todas estas mascaras.
Es como Intentar imitar a otras personas usando "la armadura de Saul"
La palabra de Dios habla de esta etapa en la historia de David, cuando se estaba preparando para derrotar al gigante Goliat!
El Rey Saul quizo ayudarlo, y lo vistio con su armadura; imaginate la situacion: Un pastor, jovencito, vestido con la armadura de Un Rey adulto que tenia el doble de su tamaño. Es de asombrarse que David apenas pudiera caminar? Y ni hablar de pelear!
David tomo una decision prudente, que nos deja una leccion "no puedo andar con todo esto" le dijo a Saul, "no estoy entrenado para ello" le dijo a Saul (1 Samuel 17:39. Cuanta Sabiduria pra un joven! David estaba lo suficientemente comodo consigo mismo como para decir "Yo no soy asi"
Haz intentado alguna vez usar un disfraz o mascara?..Es francamente muy desagradable, podemos aprender de David, que Dios nos ha creado para ser quienes somos, no para ser otra persona. Que Gran Leccion!
David entonces se quito la armadura de Saul, recogio cinco piedras lisas, tomo su honda de pastor y salio al encuentro, de Goliat,con el poder de Dios.
El Resto ya lo sabes! Ningun gigante podra jamas competir con un Dios tan grande como el nuestro!
El ejemplo de David, nos enseña algunas verdades practicas y maravillosas que podemos usar para ocuparnos de los gigantes de nuestras vidas
1.- Creer lo que dice la palabra" Que somos amados, talentosos y bendecidos.
Podemos hacer cualquier cosa que Dios nos llama a hacer, por medio de Cristo Jesus, quien nos fortalece, Fil. 4:13.
2.- David nos recuerda que debemos primero medir el tamaño de nuestro obstaculo, comparandolo con el tamaño de nuestro Dios.
A menudo nos sentimos abrumados y abatidos antes de que comienze la batalla, por enfocarnos en nuestros enemigos, no en el Poder de Dios!
3.- David nos demuestra nuestra necesidad de reconocer a un Dios activo y viviente en nuestras vidas. A menudo somos intimidados en la batalla, porque no estamos seguros de nuestra fe. Debemos recordar que no obtendremos la victoria por medio de nuestra fe, sino por medio de Dios.

Delante de Dios es imposible presentarnos con mascaras, podremos engañar a todo el mundo, incluso medirnos el disfraz, y practicar y practicar, hasta que nos volvemos expertos.
Pero Dios conoce absolutamente todo, hasta lo que nosotros mismos no conocemos, no pretendas enfrentar tus batallas con disfraz y mascara, se honesta contigo misma y con Dios!
El puede usarte tal y cual eres, como lo hizo con David, no importa tu edad, tu apariencia, tus herramientas, si Dios esta de Tu lado, es mas que suficiente!
Bastate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad.
BeNDiCiONeS!